lunes, 3 de mayo de 2010

Interdependencia

Cuando en 1977 Keohane y Nye escribieron el ahora clásico “Poder e Interdependencia”, tenían en mente una Europa estrechamente vinculada, por cultura, inversiones, comercio, viajes frecuentes, intereses estratégicos y otros lazos fundamentales, con los Estados Unidos. Los propios países de Europa (Occidental) avanzaban hacia una creciente integración regional y nutrían los vínculos internos de la OTAN, generados en el marco de una guerra extremadamente cruenta y una delicadísima situación estratégica.

Treinta años después, debilitada la alianza, consolidada la integración y frente a los desafíos que implica encontrar el camino de una política exterior común, Europa no logra recomponerse luego de los embates de una fenomenal crisis económica que muchos pensaban superada. Los traspiés de Gordon Brown, Nicolas Sarkozy, Silvio Berlusconi y el gobierno belga, estas últimas semanas no resultan directamente de la crisis económica pero reflejan el nivel de tensiones que vive el viejo continente.

Al mismo tiempo, Grecia, España y Portugal se hunden en depresión económica, problemas financieros inmanejables y niveles de desempleo en algunos casos desesperantes –como el de las mujeres españolas, que virtualmente han dejado de buscar empleo. Keohane y Nye trataron de mostrar, en contra de escuelas tradicionales, el poder de la política no subordinado mecánicamente a la economía. El escenario de la Europa actual, alejada de los Estados Unidos, indiferente a las grandes disputas por el poder militar y poco comprometida con los asuntos globales, muestra un simultaneidad de debilidad tanto económica como política frente a los desafíos de la post crisis.

Andres Fontana