A lo largo del año que concluye, se acentuó la tendencia hacia un sistema internacional más plano, menos jerárquico, más entrelazado globalmente y con un protagonismo declinante de las potencias occidentales tradicionales. La OTAN, y su líder natural, actores imponentes e imposibles de desafiar tras su victoria ante el bloque soviético hace 20 años, hoy se encuentran empantanados en la impenetrable trama geográfica, tribal y clandestina de Afganistán –el mismo escenario que debilitó sustancialmente el poder soviético hacia el fin de la Guerra Fría.
La crisis económica iniciada en Wall Street hace dos años, que parecía haber iniciado su atenuación, dejó este año 30 millones de desocupados en los EEUU y una Europa envuelta en llamas. Los países de la llamada ‘periferia’, donde radican las nuevas potencias económicas globales, se han mantenido al margen de estos embates y acentúan la relativización del protagonismo y peso económico de las potencias tradicionales.
Brasil, miembro destacado del reordenamiento internacional, ha liderado también un proceso de estabilización política de la región. Unasur, promovida tenazmente por Brasil hace un par de años y liderada en su tramo inicial por Néstor Kirchner, ha reemplazando varias veces a la OEA en el tratamiento de temas y la resolución de situaciones conflictivas y aún busca llegar a un consenso para designar al sucesor de su primer Secretario General.
Tal vez 2010 sea recordado en el futuro por el escándalo de WikiLeaks. Tal vez no. La información diseminada no ha sido particularmente novedosa y ha dado lugar a un juego de simulaciones de asombro y escándalo ante cosas que, esencialmente, ya se sabían.
viernes, 17 de diciembre de 2010
lunes, 13 de diciembre de 2010
Wiki Gate – Estados Unidos al desnudo
Lo ocurrido en estas semanas tiene innumerables dimensiones y consecuencias: las relaciones internacionales , su naturaleza; el liderazgo de los EEUU, su dudosa existencia, que ya estaba cuestionada; el impacto incalculable de las nuevas tecnologías en nuestra era, en la cultura, en la vida de las naciones, en todos sus niveles; el carácter democratizante de esos impactos, a nivel global, nacional, interpersonal.
Nadie está a salvo. Sólo el comportamiento ético protege al individuo, a los grupos o a los Estados. Todo lo demás, tarde o temprano sale a la luz. La vulnerabilidad del secreto es absoluta. La inteligencia ha pasado a ser una actividad transparente, sobre todo si se basa en un uso irreflexivo e ilimitado de las tecnologías.
La cantidad de dígitos y de símbolos en vez de letras o números en las claves de acceso no proveen seguridad al sistema, que siempre es, tarde o temprano vulnerable. Sólo el criterio, la mesura y la selección del personal adecuado, pueden dar ciertas garantías de salud interna a las organizaciones y a su relación con el contexto.
Resulta prematuro evaluar los alcances del impacto de las revelaciones en cualquiera de estos niveles y dimensiones. Ha habido comentarios que comparan lo que está ocurriendo y sus impactos, actuales y futuros, con el 11 de septiembre de 2001. Probablemente, algunos paralelos sean pertinentes.
Falló la inteligencia. La información estaba, pero no atravesaba los canales inter-agencia que tal vez hubieran conducido a las decisiones adecuadas en el momento adecuado. Es una especulación dolorosa, pero que guarda algo de sentido. Nos hace pensar que, comparativamente, las vidas que se llevaron los atentados tanto como las acciones posteriores ideadas por el ex presidente George W. Bush hacen de estas filtraciones, vistas en perspectiva histórica algo relativamente incruento.
Aun así, cabe esperar que alguna reflexión sensata tenga lugar en alguna oficina de Washington y, por supuesto, que las debidas disculpas lleguen en tiempo y forma a todos, gobiernos, personas, países a los que se les ha faltado el respeto en forma –se esperaba, pero no ocurrió- “secreta.”
Andres Fontata
Nadie está a salvo. Sólo el comportamiento ético protege al individuo, a los grupos o a los Estados. Todo lo demás, tarde o temprano sale a la luz. La vulnerabilidad del secreto es absoluta. La inteligencia ha pasado a ser una actividad transparente, sobre todo si se basa en un uso irreflexivo e ilimitado de las tecnologías.
La cantidad de dígitos y de símbolos en vez de letras o números en las claves de acceso no proveen seguridad al sistema, que siempre es, tarde o temprano vulnerable. Sólo el criterio, la mesura y la selección del personal adecuado, pueden dar ciertas garantías de salud interna a las organizaciones y a su relación con el contexto.
Resulta prematuro evaluar los alcances del impacto de las revelaciones en cualquiera de estos niveles y dimensiones. Ha habido comentarios que comparan lo que está ocurriendo y sus impactos, actuales y futuros, con el 11 de septiembre de 2001. Probablemente, algunos paralelos sean pertinentes.
Falló la inteligencia. La información estaba, pero no atravesaba los canales inter-agencia que tal vez hubieran conducido a las decisiones adecuadas en el momento adecuado. Es una especulación dolorosa, pero que guarda algo de sentido. Nos hace pensar que, comparativamente, las vidas que se llevaron los atentados tanto como las acciones posteriores ideadas por el ex presidente George W. Bush hacen de estas filtraciones, vistas en perspectiva histórica algo relativamente incruento.
Aun así, cabe esperar que alguna reflexión sensata tenga lugar en alguna oficina de Washington y, por supuesto, que las debidas disculpas lleguen en tiempo y forma a todos, gobiernos, personas, países a los que se les ha faltado el respeto en forma –se esperaba, pero no ocurrió- “secreta.”
Andres Fontata
viernes, 10 de diciembre de 2010
El Hambre en el Mundo
Hace pocos días, el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI, acorde con su sigla en inglés) publicó un informe que revela que más de mil millones de personas en el mundo padecen hambre. El informe señala que la mayoría son niños y que las causas principales son los conflictos armados, la inestabilidad política y las crisis económicas.
La mayor parte de los países en peores condiciones son de África y los cuatro que presentan las cifras más alarmantes se ubican en África subsahariana. La República Democrática de Congo es el peor calificado, con la mayor tasa de mortalidad infantil del mundo y tres cuartas partes de su población subalimentada.
El informe señala también situaciones comprometidas en nuestra región: califica como “seria” la situación de Bolivia, Guatemala y Haití; “moderada” la de los países centroamericanos y de algunos de Sudamérica; y denomina “excepciones” a la Argentina, Brasil, Uruguay y Chile.
El IFPRI es financiado por “CGIAR” (Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional), una alianza de asociaciones vinculadas a la agricultura, cuyo principal objetivo es promover el uso de la ciencia para combatir la pobreza.
Sus revelaciones, como las de tantas otras organizaciones comprometidas con la lucha contra la pobreza –las Naciones Unidas, en principio, la más importante de ellas – son impactantes, pero no parecen producir ninguna movilización de recursos ni indicios de voluntad política para que los países en situaciones más ventajosas encuentren medios para generar equilibrios en un sistema internacional que, en otros temas, tiende a buscar estándares comunes más allá de que las asimetrías sean inevitables.
Andres Fontana
La mayor parte de los países en peores condiciones son de África y los cuatro que presentan las cifras más alarmantes se ubican en África subsahariana. La República Democrática de Congo es el peor calificado, con la mayor tasa de mortalidad infantil del mundo y tres cuartas partes de su población subalimentada.
El informe señala también situaciones comprometidas en nuestra región: califica como “seria” la situación de Bolivia, Guatemala y Haití; “moderada” la de los países centroamericanos y de algunos de Sudamérica; y denomina “excepciones” a la Argentina, Brasil, Uruguay y Chile.
El IFPRI es financiado por “CGIAR” (Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional), una alianza de asociaciones vinculadas a la agricultura, cuyo principal objetivo es promover el uso de la ciencia para combatir la pobreza.
Sus revelaciones, como las de tantas otras organizaciones comprometidas con la lucha contra la pobreza –las Naciones Unidas, en principio, la más importante de ellas – son impactantes, pero no parecen producir ninguna movilización de recursos ni indicios de voluntad política para que los países en situaciones más ventajosas encuentren medios para generar equilibrios en un sistema internacional que, en otros temas, tiende a buscar estándares comunes más allá de que las asimetrías sean inevitables.
Andres Fontana
jueves, 9 de diciembre de 2010
El Desencanto
Hace dos años, la figura de Obama irrumpió como un factor de cambio en un escenario continuamente tensionado por la política exterior del ex presidente George W. Bush. Obama fue una fuente de expectativas, hasta tal punto que se le otorgó el premio Nobel de la Paz cuando aún no había producido ningún hecho significativo en la política internacional.
Obama no ha sido un fracaso sino una frustración. Se encuentra a punto de iniciar su tercer año de gobierno debilitado interna e internacionalmente. Ha sido acorralado por la derecha del partido Republicano y un triunfo electoral en el que se combinaron la novedad del movimiento Tea Party, el recrudecimiento de la crisis económica y el desencanto de sectores que inicialmente habían apoyado a Obama.
Los reclamos en el campo internacional tienen hoy su foco en la política cambiaria de los Estados Unidos, pero pasada la coyuntura las críticas volverán a centrarse en la ocupación militar de Afganistán, su inviabilidad – reconocida públicamente por el nuevo jefe del Ejército británico y cuestionada a mediados de junio por el comandante de las fuerzas de los Estados Unidos y la OTAN, general Stanley McChrystal, lo cual le valiera el cargo— la carencia de una política clara con respecto al plan nuclear de Irán y la falta de compromiso con los vecinos, en particular, la crisis de Haití y la violencia ligada a los carteles de la droga en México, que se suma al perpetuo problema migratorio desde ese país.
No todo es falta de política. Hay situaciones objetivas, como la creciente pérdida de sentido de la OTAN, el distanciamiento de Europa, la inviable solución del conflicto de Medio Oriente y el ascenso de China hacia el primer puesto en la economía global y su consecuente influencia política. Tampoco se trata de dudar del compromiso de Obama con la paz y la seguridad internacionales. El problema es la falta de resultados concretos en el nivel que se esperaba de un presidente que generó tantas expectativas y conduce desde hace dos años el país más poderoso del mundo.
Andres Fontana
Obama no ha sido un fracaso sino una frustración. Se encuentra a punto de iniciar su tercer año de gobierno debilitado interna e internacionalmente. Ha sido acorralado por la derecha del partido Republicano y un triunfo electoral en el que se combinaron la novedad del movimiento Tea Party, el recrudecimiento de la crisis económica y el desencanto de sectores que inicialmente habían apoyado a Obama.
Los reclamos en el campo internacional tienen hoy su foco en la política cambiaria de los Estados Unidos, pero pasada la coyuntura las críticas volverán a centrarse en la ocupación militar de Afganistán, su inviabilidad – reconocida públicamente por el nuevo jefe del Ejército británico y cuestionada a mediados de junio por el comandante de las fuerzas de los Estados Unidos y la OTAN, general Stanley McChrystal, lo cual le valiera el cargo— la carencia de una política clara con respecto al plan nuclear de Irán y la falta de compromiso con los vecinos, en particular, la crisis de Haití y la violencia ligada a los carteles de la droga en México, que se suma al perpetuo problema migratorio desde ese país.
No todo es falta de política. Hay situaciones objetivas, como la creciente pérdida de sentido de la OTAN, el distanciamiento de Europa, la inviable solución del conflicto de Medio Oriente y el ascenso de China hacia el primer puesto en la economía global y su consecuente influencia política. Tampoco se trata de dudar del compromiso de Obama con la paz y la seguridad internacionales. El problema es la falta de resultados concretos en el nivel que se esperaba de un presidente que generó tantas expectativas y conduce desde hace dos años el país más poderoso del mundo.
Andres Fontana
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Homenaje
El pasado 15 de noviembre, la Asamblea General de la ONU rindió homenaje al ex presidente de la Argentina y secretario general de UNASUR Néstor Kirchner. El acto fue organizado por la misión permanente de Ecuador, presidente pro tempore de la Unión de Naciones Sudamericanas y como principales oradores participaron el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, representantes de los cinco grupos regionales que integran la Asamblea General y representantes del Grupo de los 77, No Alineados y el Grupo de Río.
El embajador de Uruguay José Luis Cancela sostuvo, en nombre de los países de América Latina y el Caribe, que “se perdió un protagonista fundamental para la construcción regional." En nombre de No Alineados, el representante de Egipto subrayó que Néstor Kirchner “guió a su país en el pleno respeto de los derechos humanos (…y) a nivel latinoamericano promovió y desarrolló el proceso de estabilización democrática regional."
A su turno, el representante de la República Checa destacó, en nombre de los países de Europa del Este, el "compromiso incondicional" del ex presidente argentino y dijo que "su visión y su legado se expandió más allá de Sudamérica y seguirá con nosotros". En nombre del Grupo Río, el representante de Chile expresó que la muerte de Néstor Kirchner provocó "un gran dolor no sólo en su pueblo sino a lo largo y ancho del mundo."
El embajador argentino ante la ONU, Jorge Argüello, expresó “el agradecimiento de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y el pueblo argentino” a cada uno de los grupos regionales.
Andres Fontana
El embajador de Uruguay José Luis Cancela sostuvo, en nombre de los países de América Latina y el Caribe, que “se perdió un protagonista fundamental para la construcción regional." En nombre de No Alineados, el representante de Egipto subrayó que Néstor Kirchner “guió a su país en el pleno respeto de los derechos humanos (…y) a nivel latinoamericano promovió y desarrolló el proceso de estabilización democrática regional."
A su turno, el representante de la República Checa destacó, en nombre de los países de Europa del Este, el "compromiso incondicional" del ex presidente argentino y dijo que "su visión y su legado se expandió más allá de Sudamérica y seguirá con nosotros". En nombre del Grupo Río, el representante de Chile expresó que la muerte de Néstor Kirchner provocó "un gran dolor no sólo en su pueblo sino a lo largo y ancho del mundo."
El embajador argentino ante la ONU, Jorge Argüello, expresó “el agradecimiento de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y el pueblo argentino” a cada uno de los grupos regionales.
Andres Fontana
martes, 7 de diciembre de 2010
Presencias Regionales
Las últimas semanas se caracterizaron por fuertes presencias regionales, con el triunfo electoral de Dilma Rousseff en Brasil, el acuerdo de cooperación entre Colombia y Venezuela, sellado por los presidentes Santos y Chávez y la estela que aún perdura del protagonismo del presidente Piñera en el rescate de los mineros Chilenos y el incidente antidemocrático sufrido por el presidente Correa en Ecuador.
El fallecimiento del ex presidente argentino Néstor Kirchner motivó la inmediata presencia de los líderes regionales en nuestro país para expresar sus condolencias en un verdadero acto de luto regional. Néstor Kirchner, que en sus primero años como presidente había mostrado suma cautela frente a los escenarios internacionales y regionales, se transformó en los últimos años en un referente esencial de la política sudamericana.
El presidente Piñera fue el primero en llegar a la Casa Rosada. Chávez acompañó a la presidenta Cristina Kirchner hasta los últimos momentos en Santa Cruz, como uno más de la familia. Lula tuvo un gesto de extrema significación al viajar a Buenos Aires en la víspera de elecciones presidenciales en su país y quedarse junto a la presidenta argentina mucho más tiempo que el previsto por sus colaboradores inicialmente. El presidente Mujica estuvo presente mucho más allá de lo que el protocolo requiere.
En este marco de presencias como las mencionadas casi pasa desapercibida la continuada ausencia de los Estados Unidos en la región. Ausencia que, probablemente, ante el debilitamiento de la Administración Obama luego de las últimas elecciones tienda a profundizarse en el año entrante.
Andres Fontana
El fallecimiento del ex presidente argentino Néstor Kirchner motivó la inmediata presencia de los líderes regionales en nuestro país para expresar sus condolencias en un verdadero acto de luto regional. Néstor Kirchner, que en sus primero años como presidente había mostrado suma cautela frente a los escenarios internacionales y regionales, se transformó en los últimos años en un referente esencial de la política sudamericana.
El presidente Piñera fue el primero en llegar a la Casa Rosada. Chávez acompañó a la presidenta Cristina Kirchner hasta los últimos momentos en Santa Cruz, como uno más de la familia. Lula tuvo un gesto de extrema significación al viajar a Buenos Aires en la víspera de elecciones presidenciales en su país y quedarse junto a la presidenta argentina mucho más tiempo que el previsto por sus colaboradores inicialmente. El presidente Mujica estuvo presente mucho más allá de lo que el protocolo requiere.
En este marco de presencias como las mencionadas casi pasa desapercibida la continuada ausencia de los Estados Unidos en la región. Ausencia que, probablemente, ante el debilitamiento de la Administración Obama luego de las últimas elecciones tienda a profundizarse en el año entrante.
Andres Fontana
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