martes, 5 de julio de 2011

FMI

La semana pasada, la ministra de Economía y Finanzas de Francia, Christine Lagarde, fue la primera mujer elegida para conducir el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la historia del organismo. Lagarde recibió el crucial apoyo de China, cuando existía cierta expectativa por la posible elección de Cartens, que se presentaba como símbolo del rol ascendente de las nuevas economías globales.

Brasil apoyó, sin embargo, la nominación de Lagarde en desmedro del candidato mexicano. También lo hizo la Argentina, reconociendo de esa manera el apoyo de la Ministra Francesa a nuestro país en las negociaciones con el Club de Paris. La Argentina destacó asimismo el rol de Lagarde en la búsqueda de soluciones heterodoxas para la crisis europea y su apoyo al rol de las economías emergentes en el Grupo de los 20.

Lagarde es conocida por su solidez profesional, su habilidad política y desapego de las fórmulas ortodoxas. Se sabe asimismo que considera importante una mayor participación de los países en desarrollo en las decisiones del FMI, al igual que su antecesor, el malogrado Dominique Strauss-Kahn, a fin de que la institución se transforme en una entidad verdaderamente multilateral y cooperativa, hoy integrada por 187 países.

La nueva Directora General asume mañana martes, en un momento crítico para Europa y la economía mundial por la incertidumbre que genera la crisis de Grecia y la endeble situación de otros países –Irlanda, España y Portugal.

Por esta razón, no sólo ha sido importante el apoyo de China a la candidatura de Christine Lagarde, sino también la visita del premier chino Wen Jiabao, a Hungría, el Reino Unido y Alemania en plena crisis económica europea.