lunes, 7 de noviembre de 2011

Culpas y Optimismo

¿Podría haberse evitado la crisis económica que hoy afecta a los Estados Unidos? ¿Quiénes son los principales responsables de la crisis: los gobiernos, las grandes firmas del sector financiero e inmobiliario, los ciudadanos que se endeudaron más allá de sus posibilidades? Por último, ¿cuánto afectará la crisis europea la economía americana?
Estas preguntas sintetizan el debate actual en los Estados Unidos. Las respuestas de los especialistas responsabilizan principalmente a los sucesivos gobiernos, por el exceso de endeudamiento, leyes crecientemente permisivas para el sector financiero y falta de controles sobre sus principales actores. Los especialistas señalan también los excesos e irregularidades en que incurrieron las grandes firmas inmobiliarias y financieras y los principales bancos.
Pero, para la mayoría de los especialistas, es el gobierno quien carga con la culpa. Y, por supuesto, destacan también los riesgos excesivos asumidos por individuos que se endeudaron más allá de sus posibilidades.
En lo que hace a las perspectivas de la crisis, una encuesta realizada a analistas de unas veinte consultoras y centros de estudios de los Estados Unidos refelja una visión relativamente optimista del futuro de la economía norteamericana. Al menos, el 49 % afirma que hoy es más optimista que hace tres meses. El 22 % afirma que es menos optimista y el 29 % no ha variado su opinión.
Con respecto a la eventual profundización de la crisis en Europa, predomina la opinión de que esto es altamente probable (60 %) o, al menos, probable (25 %). Pero muy pocos creen que una recesión en Europa producirá una recesión en los Estados Unidos. Sólo el 7 % cree que esto es probable. El 73 % cree que una recesión en Europa producirá un impacto negativo sobre la economía norteamericana, pero no lo suficiente como para provocar una recesión local. Nuevamente, predomina una visión optimista acerca de la economía de los Estados Unidos.
En términos generales, estas apreciaciones no sugieren un escenario particularmente negativo para las posibilidades de reelección del presidente Obama el año próximo. Además, a diferencia de los expertos, la opinión pública ve como principales responsables de la crisis al sector financiero e inmobiliario antes que al gobierno del actual presidente.