Los rasgos del escenario internacional en este año que concluye definen en buena medida la agenda y las principales tendencias para el 2012.
El repliegue de los EEUU de Irak, Libia y (parcialmente) Afganistán, simbolizan una nueva política exterior más prescindente. En nuestra región ya hace tiempo que los EEUU ha dejado de tener política y delegado en Brasil las principales responsabilidades.
La Unión Europea, siempre “a punto de lanzar su política exterior y de defensa común” va a profundizar su distancia respecto de los asuntos internacionales. Los efectos de la crisis sobre la política europea aún no han madurado plenamente. Todos los esfuerzos van a estar centrados en mantener a Europa unida y su escasa relevancia en la política internacional probablemente se profundice.
Las nuevas democracias del mundo árabe miran principalmente a Turquía y los partidos islámicos vencedores en las elecciones, insinúan seguir el modelo equilibrado y prudente de este líder emergente regional.
Probablemente los movimientos de “indignados” van a seguir creciendo al igual que la preocupante tendencia a un aumento de las actitudes discriminatorias y xenófobas en diversos países occidentales, habitualmente llamados “democracias avanzadas”.
Mientras se abren estos espacios de poder para liderazgos regionales y globales, China mantiene un prudente silencio. Cuál será la política de este país ante los asuntos globales y regionales es una de las principales incógnitas de la política internacional del próximo año.