lunes, 19 de noviembre de 2012

Lo que Viene



Mientras se alejan poco a poco la desesperanza y la consternación causadas por el huracán Sandy, quedan saldos irreparables de pérdidas de vidas y de futuro para miles de familias. El cálculo ineludible, sin embargo, es el efecto que la tragedia y el subsecuente protagonismo del presidente Obama van a tener en los comicios de este martes.

Ha sido una carrera pareja, siempre con una pequeña –significativamente pequeña- ventaja a favor del actual presidente. Probablemente, el efecto Sandy sea el empujón final que lleve a Obama a un segundo mandato.

Cualquiera sea el resultado, el escenario global que deja la gestión del actual presidente de los Estados Unidos al culminar el año 2012, difiere profundamente de la herencia de su antecesor. La crisis global, particularmente estadounidense y europea se ha mantenido, pero mientras se profundiza en algunos países de Europa y mantiene en vilo la continuidad del euro y la Eurozona, en los Estados Unidos sus efectos tienden a atenuarse.

La primavera árabe, para casi todos una sorpresa estratégica del escenario internacional, ha madurado, para bien y para mal y hoy redefine la situación de Medio Oriente, aisla a Israel en forma creciente y plantea un escenario de horror y angustiante incertidumbre con respecto al desenlace (y la duración) de la situación de Siria.

Al igual que otros casos resonantes de inoperancia del sistema internacional ante masacres de la población a manos del Estado –como ocurrió en diversos países africanos a lo largo de la historia reciente y en regiones pertenecientes a la ex Unión Soviética durante el primer tramo de la post Guerra Fria– presenciamos la continuidad inaudita del régimen sirio sin ninguna acción efectiva de los principales actores de la Comunidad Internacional, ya sean potencias u organismos.

China juega un rol decisivo y a la vez pasivo, ausente y distante de los escenarios de crisis, económica, política, humanitaria que acabamos de mencionar. Sus problemas internos no son suficiente explicación para lo que parece constituir una estrategia sutil en extremo y cuyo paso trascendente desconocemos y, por el momento, nadie parece anticipar.