martes, 20 de agosto de 2013

Contexto Incierto

La Primavera Arabe ha terminado. La matanza de más de doscientos civiles partidarios de Mohamed Morsi, depuesto presidente islamita de Egipto junto con la guerra civil en Siria y tensiones menos graves pero igualmente preocupantes en el resto de la región, definen un contexto desfavorable para las expectativas democráticas generadas hace más de dos años con la caída del gobierno dictatorial de Túnez.

En el contexto de Medio Oriente es muy difícil definir qué es más importante, si la paz o la democracia. Los acontecimientos de los últimos meses auguran un contexto por lo menos incierto para ambas. La paz en Siria parece lejana y los grandes poderes internacionales parecen abandonar la población siria a su suerte.

Israel y Palestina, por su parte y con todas sus dificultades, son la excepción del momento con el reinicio de las conversaciones de paz. Ni siquiera las nuevas colonias israelíes en los territorios ocupados han interrumpido el diálogo.

Sin duda, el contexto regional no ayuda, pero el principal obstáculo se encuentra a las espaldas de cada mandatario, con una profunda fragmentación del poder en Palestina y profundos desacuerdos acerca del proceso de paz en la sociedad y la política israelíes.


Y aun quienes apoyan el diálogo saben que es prácticamente imposible que Palestina e Israel puedan llegar a algún entendimiento sobre los temas de fondo, es decir, el estatus de Jerusalén y la  situación de la población palestina. Sin embargo, aún con sus limitaciones y amenazado por un contexto de extrema violencia a su alrededor, el diálogo entre Israel y Palestina es hoy el hecho más positivo en una región extremadamente convulsionada.