viernes, 10 de octubre de 2014

Empate

El empate del senador socialdemócrata Aécio Neves y la presidenta Dilma Rousseff en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, a realizarse el próximo 26 de Octubre, refleja la nueva composición social del principal país de la región. Los sondeos más recientes dan al PSDB de Aécio Neves el 51% de las intenciones de voto y al oficialista PT el 49%, según datos coincidentes de las principales encuestadoras. Este escenario deja a la líder ecologista Marina Silva, en buena medida, como árbitro de la próxima vuelta electoral.

Tal vez resulte irónico que la nueva composición social de Brasil, con un amplio sector que se ha incorporado al nivel de ingresos y los hábitos de consumo de la clase media, sea un factor de peso electoral negativo en contra del oficialismo de Dilma y Lula, autores de este fenómeno de ascenso social de millones de personas.

Sin embargo, en la percepción de una porción importante del electorado, el PT no ha sabido prever una oferta de servicios públicos –sobre todo en materia de educación, salud y transporte— para satisfacer las aspiraciones de los nuevos sectores ascendentes, tanto en las franjas de la clase media como de la clase trabajadora.

Esto puede ser percibido por los líderes del PT como un no reconocimiento justo de sus méritos. Pero hay otros factores, como los altos niveles de corrupción, que pesan también en la balanza electoral de Brasil. La pregunta es no tanto si se trata de una traición sino de una percepción acertada de las nuevas capas medias ascendentes en cuanto a que una derechización del sistema político brasileño –lo cual ya tiene lugar en la composición del Congreso como resultado de la primera vuelta electoral— va a satisfacer sus intereses y mejorar la calidad de la política de su país.

En buena medida, la respuesta inicial a esa pregunta depende de la alianza que establecería Aécio Neves con la líder ecologista Marina Silva, que justamente ha puesto como condiciones de su apoyo una
serie de compromisos del candidato socialdemócrata que apuntan a preservar las conquistas sociales y a sanear el sistema político brasileño.