viernes, 20 de noviembre de 2015

Paris

Qué significan los atentados del 13 de Noviembre en París? Diversos especialistas en terrorismo y analistas de relaciones internacionales se han pronunciado en contra de quienes sostienes que los atentados significan un cambio de estrategia del Estado Islámico (ISIS). Frente a esa opinión muy difundida, los expertos argumentan que no se trata de un cambio sino, precisamente, de la puesta en práctica de dicha estrategia, sólo que ahora se despliega en el mundo occidental.

Haya cambiado o no su estrategia, el ISIS implica una amenaza global por sus objetivos, su modus operandi y porque actúa como catalizador y fuente de inspiración para otras organizaciones terroristas. En varios sentidos, el Estado Islámico se diferencia de estas últimas por haber creado un Califato y por la extremada crueldad que ejerce sobre los pueblos que conquista, abarcando amplios territorios en Siria e Irak.

Al mismo tiempo, agrega a la expansión del terrorismo fundamentalista como fenómeno y actor global. Cabe preguntarnos entonces si en el sistema internacional se está desarrollando una estrategia frente a esta amenaza a la paz y la seguridad.

Francia ha reaccionado estoicamente, el pueblo francés ha dado muestras de valentía y determinación, el presidente Hollande actuó sin hesitar, con una firmeza acorde con la situación, y la Asamblea
General sancionó casi por unanimidad (551 votos a favor y 6 en contra) un severo estado de excepción. Nada puede restarle importancia a esta reacción prácticamente unánime de Francia.

Pero frente a la magnitud de esta amenaza –que, insistimos, no se reduce al Estado Islámico– hasta ahora hemos presenciado en la escena internacional sólo muestras de desorientación, desacuerdos entre países amigos, competencias por espacios y eventual protagonismo entre países rivales y, muchas veces, falta de voluntad política compartida y claridad con respecto a la naturaleza del problema, el camino a seguir y los medios a utilizar.