Hoy, más que nunca, una mirada al escenario internacional resulta
desconcertante. Y si se trata de de dar algún sentido, encontrar un
"hilo conductor" o al menos "ordenar los acontecimientos," es peor aun.
Hace apenas dos semanas, se iniciaron conversaciones de paz en
Ginebra, con el auspicio de la ONU, entre el régimen de Bachar El Asad y
la heterogénea oposición siria.
Al mismo tiempo, Vladmir Putin anunciaba el retiro de las tropas
rusas del territorio sirio --dejando al presidente Bachar El Asad sin
uno de sus principales apoyos-- y diversas acciones parecían debilitar
la situación estratégica del Estado Islámico (ISIS).
Islam Alloush, líder del Ejército del Islam (Jeish el Islam),
anunciaba en ese contexto los avances de sus 30.000 efectivos en las
afueras de Damasco y que su fuerza posee "células durmientes" que
podrían atacar al ISIS, mientras Estados Unidos veía florecer la
decisión del presidente Obama --en Agosto de 2013-- de no invadir el
territorio sirio tras los ataques de El Asad a la población civil, con
armas químicas.
Pero hace apenas unos días todos fuimos conmocionados por dos
ataques terroristas en Bélgica, pocos meses después de los ataques en
París y sucesivas muestras de eficacia de las fuerzas de seguridad y los
sistemas de inteligencia europeos. El más amplio conjunto de líderes
internacionales expresaron su condena y en algunos casos se
estremecieron hasta las lágrimas. Pero eso, ni nada, compensa la falta
de política que ha habido frente al terrorismo, desde los ataques a las
torres gemelas y los previos en nuestro propio territorio en los años
noventa, hasta los ataques de París y Bruselas.
Como tampoco ha habido políticas serias frente a la crisis
migratoria en Europa, que lleva ya tantos años y tantas víctimas que
debe ser vista como otra tragedia humanitaria en uno de los contextos
socio-económicos más ricos y de mayor bienestar de todo el planeta.
Y a todo el desconcierto frente al escenario internacional se suman
la crisis económica de China, el derrumbe de Brasil, la emergencia
exuberante de Donald Trump como candidato presidencial de los Estados
Unidos y la pregunta, "quién gana la guerra?"