miércoles, 27 de mayo de 2009

Corea del Norte

La prueba nuclear realizada por Corea del Norte puso una vez más en evidencia que las normas del sistema internacional en materia nuclear no se cumplen y que su transgresión plantea dilemas irresolubles. El Tratado de No Proliferación, abierto a la firma en julio de 1968 y vigente desde 1970, reconoce como “Estados Nucleares” sólo a China, Francia, los Estados Unidos, el Reino Unido y, en su momento, la Unión Soviética, estatus heredado por la Federación Rusa.

El Tratado ha servido principalmente para limitar las transferencias de tecnología nuclear, pero no ha servido para resolver la situación que plantean los Estados que ya poseen armas nucleares, sean signatarios o no del TNP. A su vez, los poderes internacionales han prestado particular atención a aquellos Estados cuya capacidad nuclear se encuentra en desarrollo, como Irán y Corea del Norte.

La prueba que realizó este último puso en evidencia el avance tecnológico realizado en los últimos años y la determinación del país de desafiar a los principales poderes del sistema internacional, lo cual resulta aún más significativo ahora que Rusia y China se han sumado a las condenas.

En su mayor parte, los analistas han atribuido las acciones del gobierno norcoreano a objetivos de política interna, en momentos en que está en juego la sucesión de de Kim Jong-Il. La posición del gobierno ha sido reivindicar su soberanía, aducir motivos de seguridad nacional y sostener que no se detendrá el desarrollo del plan nuclear mientras se mantengan las sanciones internacionales que pesan sobre el país.

Andres Fontana

miércoles, 20 de mayo de 2009

Política Exterior de los EE.UU.

En sus primeros meses al frente del gobierno, el presidente Obama ha hecho un esfuerzo considerable por combinar principios con respuestas. No muy diferente de lo hecho en la campaña electoral, apuesta a una combinación de valores y realismo. En 2008, apostó a las redes como mecanismo de comunicación, de recaudación de fondos y de participación ciudadana en la construcción de sus propuestas. Hoy apuesta a la transparencia como una herramienta similar, de uso múltiple, para comunicar objetivos, expresar valores y colocar el problema en el terreno del otro, toda vez que es posible.

Así trató el tema Cuba, días antes de la Cumbre Hemisférica de Trinidad y Tobago. Así está tratando la cuestión Iraní, en el marco de una dura negociación con Israel, escenario que combina uno de los principales problemas de la política exterior de los Estados Unidos (el plan nuclear iraní), uno de sus principales aliados (Israel) y una de las principales cuestiones humanitarias de nuestra era (la situación del pueblo Palestino).

Obama enfrenta a cada actor con dilemas basados más en valores y transparencia que en imposiciones de política realista. Así está tratando la cuestión fundamental del cierre de la base de Guantánamo, donde el dilema fundamental es qué hacer con los 240 prisioneros, a los cuales es tan complejo someter a juicio como liberarlos. Y así ha tratado la divulgación de fotografías que reflejan torturas en las cárceles de Irak y Afganistán, situación en la que la transparencia compite con la seguridad de miles de soldados norteamericanos desplegados en la zona.

Andres Fontana

jueves, 14 de mayo de 2009

Benedicto XVI en Tierra Santa

La paz en Medio Oriente fue el tema central de la visita del papa Benedicto XVI a Tierra Santa. La prensa internacional prestó particular atención a la vinculación del Papa con las comunidades judía y musulmana, pero éste expresó su profundo respeto y su decidida intención de “contribuir al diálogo entre judíos y musulmanes."

Benedicto XVI visitó la región en un clima político muy distinto del que rodeó el viaje de Juan Pablo II nueve años atrás. En ese entonces, un acuerdo de paz no resultaba inverosímil y los Acuerdos de Camp David, firmados por Egipto e Israel en 1978, con la mediación del presidente Jimmy Carter, aún constituían un punto de referencia para la paz en la región.
Hoy las condiciones son esencialmente distintas y han empeorado con el giro político en el gobierno de Israel y el recrudecimiento de la violencia en la Franja de Gaza. Por su parte, tanto sectores musulmanes como judíos han reclamado las disculpas del Sumo Pontífice por afirmaciones y decisiones de años recientes –en particular, las del discurso de 2006, en que citó un texto medieval que caracteriza enseñanzas de Mahoma como "malignas e inhumanas" y el perdón de la excomunión a clérigos que públicamente pusieron en duda el Holocausto. A esto se sumaron declaraciones de un cardenal del Vaticano que comparó la situación en la Franja de Gaza con "un enorme campo de concentración" y el viaje del Sumo Pontífice fue puesto en duda hasta último momento. Por los mismos motivos, la visita ha sido sumamente importante y constituye una señal del compromiso de Benedicto XVI con el logro de la paz en Medio Oriente.
Andres Fontana

miércoles, 6 de mayo de 2009

La debilidad de las fronteras

La semana pasada, Judith Butler, reconocida intelectual norteamericana, presentó su libro ¿Quién le canta al Estado-nación? El éxito de la presentación ante una entusiasta audiencia, que superó las 500 personas, se debió particularmente a que Butler muestra un fenómeno que nos afecta a todos: la pérdida de consistencia del Estado-nación como marco de nuestra identidad, como principal referente de un espacio físico y jurídico, como proveedor de seguridad, certidumbre y otros elementos fundamentales de la vida cotidiana.
Butler argumenta que la globalización ha afectado aspectos clave de la cultura, que hacen a la identidad de las personas, y nos invita a pensar acerca del renacimiento de la xenofobia y la permanencia de diversas formas de discriminación en sociedades que, en otros aspectos, consideramos esencialmente avanzadas.
Diversos actores del sistema internacional nos han presentado y han promovido la globalización como una ampliación sin fronteras de la actividad económica, no sólo en lo comercial y financiero sino también en el campo de la producción, la innovación tecnológica, las comunicaciones y otros aspectos de la actividad económica y cultural. Pero esta actitud abierta, promotora del cambio, no ha tenido un correlato razonable en materia de migraciones o en la aceptación de lo diverso como algo natural en el marco de fronteras políticas nacionales.
El cuestionamiento de aspectos anacrónicos del Estado-nación que formula Butler tiene tanta llegada porque todos percibimos que estamos en una era de fronteras cada vez más fluidas, permeables y, en muchos aspectos, anacrónicas.

Andres Fontana

lunes, 4 de mayo de 2009

Trascendencia Histórica

Pasó casi desapercibido y fue un hecho de trascendencia histórica. La semana pasada, en nuestro país, los presidentes de Paraguay y Bolivia, Fernando Lugo y Evo Morales, firmaron, en presencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el acuerdo limítrofe logrado 74 años después de la Guerra del Chaco, un conflicto feroz en el que murieron casi cien mil personas.

La Argentina fue sede del evento debido a que preside la Comisión de Garantes, encargada de fijar los límites entre ambos países, entidad que también integran Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay. El rol de la Argentina fue trascendente en la historia del conflicto, que tuvo lugar entre 1932 y 1935, por el control de una zona que se creía rica en petróleo.

Ambos países habían perdido parte de su territorio en guerras recientes: Paraguay en la de la Triple Alianza (1865-1870) y Bolivia en la del Pacífico (1879-1883). La Guerra, el mayor conflicto bélico de nuestro continente en el siglo XX, involucró a casi 500.000 soldados de ambas naciones, con bajas que ascendieron a 55.000 personas en el caso de Bolivia y a 40.000 en el Paraguay.

La Argentina organizó y presidió el Comité Internacional de Mediación que condujo a la firma de un acuerdo de Paz, motivo por el cual el canciller argentino, Carlos Saavedra Lamas, recibió el Premio Nobel de la Paz en 1936. El reconocimiento a la mediación argentina en la Guerra del Chaco, plasmado en la persona de nuestro canciller –primer latinoamericano en recibir esa distinción internacional– se reeditó con la firma del acuerdo limítrofe en nuestro país 74 años más tarde.

Andres Fontana